Una ruptura sentimental, problemas en el trabajo, conflictos familiares, etc, pueden provocarnos un sentimiento de tristeza que superamos al cabo de un tiempo.
Un trastorno depresivo es una enfermedad que requiere tratamiento y no siempre está relacionada con las cosas que nos suceden en el presente. En ocasiones no hay un motivo aparente para la depresión. De un estado pasajero se pasa a un estado permanente, donde el bienestar, el placer, la capacidad de disfrutar comienza a perderse, y en su lugar aparece un sentimiento de desesperanza, dolor y tristeza que provoca sufrimiento.
