En cualquiera de sus formas un tratamiento efectivo deberá reducir la sintomatología que presenta el paciente en un término aproximado de 4 meses.
La medicación antidepresiva actúa entre las 4 y las 6 semanas desde el inicio del tratamiento. El profesional tiene que ir ajustando el fármaco hasta llegar a la dosis adecuada, y en ocasiones cambiar de medicamento debido a la falta de resultados o los efectos secundarios puede ocasionar.
Si tras un período prolongado de tratamiento no se experimenta una mejoría es necesario replantearse el diagnóstico y el abordaje terapéutico.
