Cuando pasamos por un mal momento en nuestras vidas tenemos un motivo para ello. Normalmente dura un período de tiempo limitado y el malestar que sufrimos no nos incapacita para nuestra actividad cotidiana.
Es conveniente consultar con un profesional. Normalmente acudimos a él cuando nos damos cuenta que por más fuerza de voluntad y ganas de sentirnos mejor que tengamos, no conseguimos mejorar nuestro estado de ánimo.
Sí. La depresión es una enfermedad y requiere de un tratamiento psicológico y farmacológico, según los casos.
Con frecuencia decimos "estar deprimido" a un estado de tristeza pasajero, y que está relacionado con algún acontecimiento negativo en nuestra vida.
Sí, pero requiere un tratamiento. Una depresión sin tratamiento empeora a lo largo del tiempo y tiene un pronóstico desfavorable.
Sí. Sabemos que en la depresión se produce una alteración de los procesos de neurotransmisión cerebral y los fármacos antidepresivos consiguen equilibrar estos procesos.
Lo más importante que debe tener en cuenta la familia es que la persona que padece de depresión NO PUEDE sentirse bien o animado debido a la enfermedad que sufre. No es que No quiera, sino que NO PUEDE sentirse mejor.
En la depresión enmascada, la persona no presenta los síntomas clásicos de depresión, no aparece la tristeza, apatía y la dificultad para experimentar placer, estando presentes una serie de síntomas físicos.
Cuando un paciente recibe un diagnóstico de depresión, el profesional evalúa la gravedad de la depresión, pudiendo tratarse desde una depresión leve a un trastorno depresivo mayor. De acuerdo al nivel de depresión el profesional indicará el tipo de trat
Salir de un estado depresivo requiere un tratamiento, de lo contrario, los síntomas se irán agravando con el riesgo consecuente de una depresión crónica, el riesgo de suicidio, etc.
Hoy en día existen varios tipos de fármacos antidepresivos.
Son un tipo de antidepresivos diferentes. Se llaman así porque actúan inhibiendo la monoaminooxidasa.
No, no es lo mismo. La esquizofrenia es una forma de psicosis de larga duración.
La esquizofrenia es una enfermedad cerebral que puede y debe tratarse.
El diagnóstico se basa en la exploración del médico y en la información facilitada por el paciente y sus familiares. El diagnóstico no siempre es sencillo, porque los síntomas en ocasiones son imprecisos y no permiten al médico llegar a un diagnóstico con
Se consideran cuatro tipos de síntomas: positivos, negativos, cognitivos y afectivos. No todas las personas presentan todos los síntomas ni el mismo tipo.
Hoy en día no. Lo que es posible conseguir es una estabilización de la enfermedad y que la persona pueda tener una buena calidad de vida.
