Son frecuentes en los niños, y en la edad adulta, y oscilan entre un 3-6% de la población. Además de la fobia social y la agorafobia, se han descrito muchos temores fóbicos (a enfermedades, a elementos de la naturaleza, a los animales….).
La fobia social se define como un temor excesivo e irracional del individuo a exponerse en público, a relacionarse con personas que no pertenecen a su círculo más estrecho, por miedo a ser evaluados.
El término agorafobia se utiliza para describir el miedo a lugares abiertos y a situaciones relacionadas, como el miedo a salir del hogar, a entrar en tiendas y a las multitudes, a viajar en transporte público…
Tratamiento
Tanto el tratamiento de la fobia social como de la agorafobia se fundamentan en terapéuticas farmacológicas y psicoterapia, predominantemente de orientación conductista.
Las fobias específicas que interfieren en la vida del individuo (miedo a volar, claustrofobia, miedo a la oscuridad, a los perros….) responden adecuadamente a psicoterapia de orientación cognitivo-conductual.
