La esquizofrenia, como paradigma de las psicosis, produce una ruptura biográfica en el individuo.
También conocido como enfermedad maníaco-depresiva, desde sus formas más leves hasta las más graves, afecta aproximadamente a un 1,2 % de la población.
Término muy utilizado de forma coloquial como sinónimo de tristeza, la depresión “clínica” puede ser un síntoma de una enfermedad mental, o una enfermedad en sí misma.
La ansiedad, como reacción ante una situación de amenaza o alarma, es un mecanismo que acompaña al individuo a lo largo de su vida.
Las fobias son temores concretos desproporcionados, que no pueden ser explicados, razonados ni controlados, y que llevan a evitar la situación temida.
Son alteraciones en la forma de ser de las personas, que influyen en su manera de pensar, de sentir y de actuar, y que con frecuencia colisionan con su entorno más próximo.
Son múltiples las enfermedades somáticas que están relacionadas con factores psicológicos e interactúan con ellos.
La enfermedad obsesiva supone un conflicto permanente para el individuo, que es consciente de la naturaleza patológica de estos síntomas.
