Se experimentan procesos de cambio que dan lugar a etapas de confusión, de inestabilidad emocional y conductas contradictorias. Es en la adolescencia cuando se consolidan los rasgos de personalidad que acompañaran al individuo a lo largo de su vida adulta.
Los problemas que con mayor frecuencia aparecen en este período están relacionados con el estudio (dificultades de concentración, dispersión, apatía, fracaso escolar), con el esquema corporal y sus funciones (anorexia-bulimia, trastornos de identidad sexual) o alteraciones derivadas de la relación con el medio (conductas antisociales, delincuencia, toxicomanías).
