Requieren de un especialista experimentado, ya que no han respondido a tratamientos convencionales. En estos casos se deberá revisar el diagnóstico y considerar la posibilidad de otros trastornos comórbidos (trastornos de personalidad, adicciones, espectro bipolar, trastorno obsesivo-compulsivo).
Asimismo, en ocasiones será necesario descartar enfermedades médicas o medicaciones que puedan producir depresión. Finalmente se deberán examinar los tratamientos realizados previamente e intentar nuevas estrategias (combinación de varios antidepresivos, asociación con otros fármacos).
